Experimento: Tropismo y geotropismos

Las plantas también se mueven, aunque lo hacen más lentamente que los animales. Los movimientos, en la mayoría de los casos, dependen del crecimiento y se producen en respuesta a estímulos como la luz o la fuerza de la gravedad. En esta práctica vamos a estudiar dos de esos movimientos: el fototropismo y el geotropismo.

El fototropismo corresponde a una respuesta del vegetal frente al estímulo luminoso. Implica un crecimiento de la planta, orientado por este estímulo. Cada parte de ella responde de distinta forma a este estímulo. Geotropismo: es el conjunto de movimientos de los órganos de una planta inducidos y orientados por acción de la gravedad.

3.  Objetivos:

  • Desarrollar capacidades manipulativas de material de laboratorio.
  • Identificar los tropismos de las plantas.

5.  Material: Semillas de judías, algodón, tijeras, garbanzos, papel de filtro, pegamento, frascos de vidrio, caja de cartón (de zapatos), una macetita (o envase de un yogurt) y tierra.

6. Procedimiento I: Fototropismo

    1. Con las tijeras y el pegamento realiza una serie de divisiones en el interior de la caja de cartón, de forma que haya perforaciones comunicadas en los tabiques y otra perforación en una de las paredes externas.
    2. Siembra dos semillas de judía y dos de garbanzo en la macetita con tierra y riégalas; luego, pon la maceta en una de las divisiones de la caja, alejada del agujero exterior, y tápala. Deja la caja en una ventana de forma que reciba por el orificio exterior la luz del sol.
    3. Cada dos o tres días abre la caja, riega un poco la maceta y observa cómo van creciendo los tallos.
    4. Se sitúa la caja colgada en la pared cerca de una ventana de forma que reciba por el orificio exterior la luz del sol y cada dos o tres días se riega un poco la maceta.
    5. Después de unos días las semillas habrán germinado y el tallo irá creciendo a través de los orificios internos para llegar al orificio exterior por donde llega la luz.

7.  Procedimiento II: Geotropismo

1.   Pon a remojar seis semillas de judía y seis de garbanzo durante una noche. Al día siguiente coloca en el fondo de dos frascos de vidrio algodón, y en su interior, rodeándolos, papel de filtro. Empapa de agua el algodón, tira el agua sobrante y coloca tres semillas de judía y tres de garbanzo entre el papel de filtro y las paredes de cada frasco.

2.   En los días siguientes, añade agua al algodón cuando observes que tiene poca.

3.   Cuando las semillas hayan germinado, déjalas crecer hasta que los tallos sobrepasen la boca de los frascos; en ese momento, coloca uno de los frascos tumbado y mantén el otro de pie.

4.   Al cabo de un tiempo los tallos del frasco tumbado se curvarán y crecerán hacia arriba y sus raíces se curvarán y crecerán hacia abajo, mientras que en el frasco que permanece de pie no habrá modificaciones en la dirección de crecimiento de los tallos ni de las raíces.

Imprimir y entregar las paginas 8 y 9 del CUADERNO DE PRACTICAS